Cambiando la Oración



Me he tomado un tiempo suficiente para observar, escuchar y meditar en cómo se ha cambiado la oración en estos últimos tiempos. No estoy hablando de situaciones aisladas; sino constantes y me atrevería a decir, abusivas.

Primeramente debo expresarme sobre la manera tan escalofriante en la que el hombre se ha enseñoreado de la obra de Dios. Y he llegado a pensar que es precisamente este problema lo que ha ocasionado el cambio en la oración. Me explico; hoy día se quiere tener cerca solo lo que nos agrada, ya sea a la vista o al oído. Así que si alguien no llena las expectativas de estilo, viene de alguna gran congregación o no tiene suficientes seguidores; entonces no lo quiero cerca, ni de mí, ni del altar, ni de nadie. Olvidando que la escritura nos dice: Ninguno busque su propio bien, sino el del otro. (1 Corintios 10:24) Es así como la opinión personal se va por encima de la oración y sin pedir dirección a Dios, simplemente se concluye, no es la persona indicada.

Quizá se tiene la oportunidad de conocer a alguien a quien puedo bendecir o siento la inquietud de parte de Dios sobre alguien que de alguna manera puede ser de bendición; pero antes de orar, pido ver un vídeo o alguna recomendación de otro hombre para decidir si le invito, lo bendigo o no; y una vez más la opinión personal o humana se va por encima de la de Dios.

Si alguien es hallado en alguna falta o pecado; parece que tendrá que arrastrar con eso toda la vida porque se le pone un sello de desechado o desaprobado sin antes orar a Dios; porque es muy probable que hace años Dios lo perdono y aun el hombre le sigue juzgando, simplemente porque no presentan oración a Dios. Por otro lado tampoco se ora para elegir los candidatos al pastorado; eso ya no es necesario; porque lo que importa realmente es que tenga un título universitario y el diploma decide, sea mi amigo o goce de mi simpatía, o sea mi hijo porque por alguna razón en algún momento que aun no entiendo alguien creyó que el llamado se heredaba. Otra vez la oración es tirada a un lado y lo que Dios ha hablado no es de importancia.

Escuchamos una y otra vez las mismas canciones en la radio; porque a quienes Dios ha colocado en ese lugar eligen solo lo que les agrada al oído, nada tradicional; debe ser moderno y muchas veces carente de contenido bíblico o sin sentido; solo porque vine de una gran congregación o su nombre vende. Tampoco van a preguntar a Dios en oración cual sea su voluntad.

Precisamente estas cosas han influenciado tanto que vemos cada vez más competencia en las redes sobre a quién Dios usa mas, quien predica o canta mejor. Y es que ya los ministros saben que lo único que necesitan para atraer llamadas es promocionarse y lo peor es, que funciona.

La gente se queja de que los evangelistas no salen a la calle a evangelizar y ganar almas, que siempre están dentro de los templos; pero la pregunta es ¿quién les invita a las iglesias? Porque ningún evangelista se puede invitar solo. Los videos son la tendencia ahora para ganar más “likes” o más invitaciones; parece que todos los días hay gente que recibe mensajes de Dios y se graban constantemente para subirlos a las redes. Lo peor es que la gente los sigue, les cree y los invitan más, porque tienen comezón de oír lo que les agrada. Y nuevamente, no oran para saber si ese mensaje era de Dios o Dios quiere que esa persona sea el recurso.

Estamos rodeados de videos, promociones, opiniones, manipulaciones con un tono cristiano, con apariencia agradable, pero carente de oración al Dios que profesamos.

Todo me es licito, mas no todo conviene: todo me es licito mas no todo edifica 1 Corintios 10:23

Y ciertamente no todo conviene a la obra del Señor. Más que un bien, se le está haciendo daño a la obra de Dios y obstaculizando la genuina obra del Espíritu.

¡Que diferente a la iglesia primitiva! Que solo buscaba que más almas fuesen añadidas cada día a la iglesia; no gustaban de mensajes motivacionales, sino de predicaciones con denuedo y demostración de poder. Una iglesia que sabía cómo amonestar y restaurar con mansedumbre a quien hubiese sido hallado en una falta o pecado; considerándose a ellos mismos (Gálatas 6:1). Que gustaban de honrar a Dios y darle a Él toda la gloria. Que jamás tomaban decisiones sin contar con Dios o por opiniones de terceros. Que para elegir a alguien al ministerio no buscaban un diploma, un vídeo, un perfil en las redes u opiniones humanas; sino que antes oraban a Dios para que fuesen elegidos aquellos que tuviesen buen testimonio y estuviesen llenos del Espíritu Santo ( Hechos 6:3). Y lo que el Espíritu dijera; aunque no gustara o no se asemejara a la opinión personal o de la mayoría, eso era lo que se hacía.

Sigan cambiando la oración; pero no se quejen todos los días por los cambios desastrosos en la obra del Señor y sus consecuencias nefastas tales como; el Espíritu apagado y contristado (1 Tesalonicenses 5:19).

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonare sus pecados y sanare su tierra. 2 Crónicas 7:14


1 vista
  • Facebook Basic Black