Hijos Enfrentando la Separación



La separación, según el diccionario es la interrupción de la vida en común de dos personas casadas, por común acuerdo o por decisión de un tribunal. Pero para una pareja que tiene hijos, es mucho más que eso. El mundo entero está saturado de malas noticias que involucran a muchas familias. Y hay una ola de maltrato a niveles sin precedentes. En la mayoría de los casos la palabra separación o divorcio está en medio o es la base del problema; que en su mayoría perjudica más a los niños que los mismos adultos.

La biblia nos narra la historia de Agar y su hijo Ismael en el libro de Génesis capítulo veintiuno. Los adultos de esta historia tenían problemas sin resolver y los niños se vieron afectados por las decisiones de los adultos. ¿Cuántos niños son testigos de peleas o fuertes discusiones cada día entre sus padres? ¿Cuántos se crían solos o en hogares sustitutos? Golpear físicamente a un niño, no es la única forma de lastimarle. Cuando los adultos no logran resolver sus conflictos de la manera correcta los hijos se intoxican de estos problemas, que redundan en más problemas emocionales. Las familias no están para buscar rivalidades, ni violencia entre ellos; sino para unirse y fortalecer el afecto, la protección, la comunicación y el amor.

Estando Agar con su hijo Ismael en el desierto, se le acabó el agua y el pan. No tenía recursos o provisiones para darle a su hijo. ¿Qué puede hacer una madre que ve a su hijo con hambre y no puede hacer nada para alimentarle? ¿Qué debe hacer un padre cuando ve a su hijo sufriendo? Agar optó por dejar al niño debajo de un arbusto, para no ver cuando muriera.

Hoy hay dolor, mucho dolor; porque hay padres que están más preocupados por sus propios problemas y sus hijos están sufriendo, en espera de que sus padres puedan solucionarlos. Pero sus padres están dejando solos a sus hijos en arbustos, para no prestar atención y esperan que los problemas se resuelvan solos.

Dice la palabra que Dios escuchó a Ismael. ¡Sí! Dios escuchó el llanto de un niño. v.17

Y sigue escuchando sus llantos hoy y espera que tanto las madres como los padres, puedan acudir a la única fuente de vida y restauración que está solo en Dios. Que puedan beber de esa fuente y sacar a sus hijos de esos arbustos de dolor, impotencia, soledad y desesperación.

Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho. Y Dios estaba con el muchacho...Génesis 21:19-20

#reflexión #familia #separación

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