El Pastor y Su Compasión



Qué hermoso es poder sentir el amor y la cercanía de nuestro Señor. El es un Dios cercano, que nos ve y nos conoce muy bien. A quien podemos acercarnos confiadamente y contarle nuestras más intimas situaciones o experiencias de vida y que sabe escucharnos pacientemente.

El evangelio según Marcos capítulo seis del verso treinta en adelante nos relata un evento muy especial; dice que los apóstoles se juntaron con Jesús para contarle lo que habían hecho, y lo que habían enseñado. Y es que de esto precisamente estoy hablando; el poder conocer y recibir a Jesús nos provee el gran privilegio de ser hijos de Dios, pero también ademas de poder servirle y hablar con El con toda libertad. Así lo hicieron sus discípulos y Jesús los llevó a un lugar aparte para que pudiesen dialogar. Ese tiempo con Jesús es sumamente especial para todos los que le servimos.

Sin embargo, habrá ocasiones en que esos momentos se verán interrumpidos por muchos que aún viven sin El, que no lo conocen y que aún no disfrutan igual que nosotros de esa íntima comunión con nuestro Amado Pastor.

Dice la escritura: Pero muchos los vieron ir, y le reconocieron; y muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él. Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Marcos 6:33-34

Durante estas últimas semanas he experimentado esto en mi vida. Voy a la presencia de mi Señor para que hablemos, como acostumbro hacer cada día pero mis conversaciones se han visto interrumpidas por muchas vidas que vienen a mi mente a través del Espíritu que andan como ovejas sin pastor; y es que aún Jesús, el Buen Pastor sigue teniendo compasión de ellas.

¿Qué espera Jesús que hagamos hoy? El no quiere que sigamos despidiéndoles en nuestras oraciones, para presentar nuestras historias, quejas y necesidades. El quiere que abramos nuestros ojos, veamos que están hambrientos; y nos sigue diciendo "Dadles vosotros de comer" v.37

La siguiente pregunta es "¿Cuántos panes tenéis? v.38 Porque si tu cálculo arroja un número tan bajo como cinco y dos, que es igual a siete. Entonces tienes todo lo que necesitas, el número perfecto. v.41 Presenta lo que tienes en tus manos al Padre, mirando al cielo y recibirás toda la bendición necesaria; luego reparte al hambriento del alma, a los perdidos y tráelos al Pastor. Comerán todos y serán saciados. Además serás sorprendido con todo lo que aún te sobrará, porque de aquello que siembres abundantemente, así también, abundantemente segarás. 2 Corintios 9:6

¡Hermanos es tiempo de cosechar, Aleluya!

#pastor #compasión #reflexión #Marcos630 #Multiplicación

0 vistas
  • Facebook Basic Black