La Negligencia Pastoral



En esta serie de mensajes sobre el Buen Pastor, el pastor y las ovejas ya habíamos visto la razón por la que el Buen Pastor Jesucristo nos compara con las ovejas y nos aclara la importancia que tiene el pastor en nuestras vidas. También vimos la misión que se nos ha encomendado, nuestras responsabilidades y los peligros a los cuales nos enfrentamos. Tales como el ser presa de lobos que nos rodearan y perseguirán para devorarnos. Ante tales demandas ministeriales y tantas exposiciones a la maldad, es apremiante contar con el genuino cuidado de un pastor.

Por eso hoy describiremos más profundamente las características de las ocho tipos de ovejas según el pasaje de Ezequiel 34:1-20, sus necesidades y describiremos las negligencias en las que muchos pastores caen y por las cuales hoy vemos ovejas en muy mala condición, que no han cumplido con sus llamados o se han apartado del redil.

En el libro del profeta Ezequiel capítulo 34, Dios le habla al profeta y les dice: “Ve y profetiza contra los pastores de Israel” Y es que la condición espiritual de Israel era alarmante. Los guías, maestros, eruditos, y pastores de Israel estaban explotando al pueblo espiritual, material, y socialmente. Cuando el profeta Ezequiel llego con el mensaje de parte de Dios, a muchos de esos líderes religiosos no les gusto el mensaje.

Y nosotros podemos ver que en este tiempo también está ocurriendo lo mismo y ante las mismas circunstancias, la necesidad del mismo mensaje y sabemos que tristemente obtendremos la misma reacción de molestia.

Comencemos… v. 3-4 Coméis la grosura, y os vestís de lana…No fortalecisteis las débiles.

1) La oveja débil: es un tipo de oveja la cual presenta un cuadro anémico; su cuerpo se encuentra en un estado de debilidad corporal, hay muchas causas por las cuales se encuentra así. Ezequiel llama a los pastores explotadores, "que ellos se estaban apacentando ellos mismos, ellos estaban preocupándose por su bienestar económico y no por el de las ovejas.

Hoy podemos ver que el problema es el mismo. La oveja es útil por su lana, leche y carne. O sea para cualquier pastor es beneficioso tener muchas ovejas y muchos piensan que mientras más tengan, más podrán beneficiarse de ellas. Muchos están más preocupados por verse bien, por hacer templos grandes y lindos, por el número de membrecía que les sostendrá económicamente la obra. Y vemos ovejas explotadas en servicio y explotadas financieramente. Por esa razón la oveja débil estaba así crónicamente mal apacentada. Está dando constantemente, pero no está recibiendo el alimento y el cuidado que amerita, como cualquier otra oveja, para ser fortalecida.

V.4 Ni curasteis a la enferma.

2) La oveja enferma: Era una oveja que gozaba de buena salud pero ahora su salud está deteriorada por causa de un pastor negligente. Un pastor que no le ha provisto las cosas necesarias, como por ejemplo: el alimento a tiempo, no la ha llevado a apacentar donde hay aguas de reposo, y posiblemente no le ha curado la herida del pasado.

Este tipo de ovejas son aquellas que muchas veces llegan lastimadas de otros rebaños, pero aunque sufrieron heridas tienen muchas cualidades, fortalezas espirituales como dones, talentos, ministerios; pero la herida del pasado ocasionó en ellas daño, enfermedad de tristeza, apatía, desánimo. Esta oveja necesita ser apacentada, llevada a un tiempo y lugar de reposo, a un tiempo de consejería, de sanidad. Cuando estas ovejas llegan a recibir lo que necesitan, llegan a ser columnas fuertes en el redil, y fieles porque el pastor les recibió, les considero y las ayudo a sanar; cosa que no puede hacer por si sola. Cuando un pastor no sana a estas ovejas; El Buen Pastor siempre va a intervenir para sanarlas porque son llamadas muchas veces para poderosos ministerios. La enfermedad, también puede provenir de contaminación, una mala enseñanza doctrina o haber sido contagiada por otra oveja.

v.4 No vendasteis a la perniquebrada

3) La oveja perniquebrada: es una oveja coja. Si se pregunta ¿por qué esta coja y quien le produjo esa cojera? Pues el causante de esa cojera es el pastor. En ciertas ocasiones es aconsejable perniquebrar una pata de la oveja cuando esta quiere adelantarse o llegar más rápido a un lugar. El pastor hace eso de perniquebrar la pata de la oveja, para que la misma se mantenga al lado del pastor y así no le suceda algo malo. Después de perniquebrar la patita, el verdadero pastor se da a la tarea de curarla. En ese tiempo a los pastores no les importaba para nada el bienestar de las ovejas.

Y hoy vemos que la historia se repite. Ciertamente hay ovejas que se tornan difíciles, que ante un llamado ministerial, a veces suelen querer adelantarse al tiempo de Dios. Estas ovejas necesitan que el pastor les frene a tiempo, les detenga antes de que salgan del redil a cumplir con su llamado en el tiempo equivocado. Solo que en perniquebrar la ovejas los pastores se han vuelto expertos; y de la manera equivocada. Este momento debe ser uno a solas con la oveja, un momento en que es colocada en una mesa y el pastor le golpea la pata y la quiebra para detenerla y seguidamente toma su pata y la venda. Sin embargo ahora, este golpe se propina desde el altar, en público; la oveja no es corregida, sino que es humillada y herida más allá de su pata. La idea de lastimar su pata es para detenerla un tiempo más hasta que esté lista, la idea no es lastimar su corazón, ni su mente, ni su relación con las demás ovejas del redil; que siempre se verá afectada cuando una situación se maneja públicamente. O peor aún, su relación con Dios, cuando le hacemos creer que está en rebeldía, maldición y ha sido desechada por Dios. Cuando estas ovejas perniquebradas son vendadas, darán honra al pastor y al redil, simplemente porque sin duda han sido llamadas por Dios.

v. 4 No volvisteis al redil la descarriada

4) La oveja descarriada: Esta oveja se encuentra fuera del camino porque el pastor, el cual es un guía no está ahí para dirigirla. El líder el cual la conduce por camino seguro ya no está allí, ahora esa oveja descarriada se encuentra completamente en peligro a merced de cualquier animal depredador (lobos).

Vemos estas ovejas también a menudo hoy; son aquellas que ante diferentes adversidades se sienten confusas. Muchas veces son arrastradas por sus sentimientos, circunstancias adversas o por otros que con astucia las descarrilan. Y van de aquí para allá buscando algo que no encuentra en su redil. Cuando una oveja se vuelve una descarriada, el pastor debe ir a buscarle y volverla al redil. Muchos hoy se encuentran apartados porque les falto dirección en el camino, porque al desviarse del redil su pastor no fue tras ellos, aun cuando sabia donde se encontraban. Nos encontramos con pastores que en ocasiones pasan mas tiempo viajando o fuera del redil por otros compromisos y descuidan a sus ovejas por mucho tiempo.Nadie podrá hacer volver una oveja a su redil como lo puede hacer su pastor. La palabra es clara, no es una acción opcional por parte del pastor, sino que es su obligación sin importar las circunstancias por las cuales se descarrió.

v. 4 Ni buscasteis la pérdida

5) La oveja perdida: En este panorama vemos a una oveja la cual no se encuentra por ningún lugar, esto es un momento muy triste para el verdadero pastor o pastora. El pastor que está interesado solamente en dinero y fama, la oveja perdida, no le quita el apetito, ni tampoco el sueño.

Esta oveja es la que nos rodea todos los días en el supermercado, la farmacia, la oficina médica, la calle; es esa oveja que aún no ha encontrado al Buen Pastor, ni un redil donde ser apacentada. Un pastor que se siente seguro y cómodo con lo que tiene, no se preocupará mucho por los perdidos, no gustara de pasar trabajo o un poco de esfuerzo para evangelizar y buscar con diligencia hasta traer al redil las perdidas.

v. 6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.

v. 3 La engordada degolláis, mas no apacentasteis a las ovejas

6) La oveja engordada: aquí vemos a otra oveja descuidada por el pastor. Esto porque las ovejas son de respiración corta y al estar obesa eso puede causarle daños al corazón y a su presión arterial, o sea está en peligro de muerte súbita.

Estas ovejas hoy sobre abundan; están engordadas de palabra, de dones, con llamados y muchas veces también de dinero. Tienen mucho que dar, desde espiritual, hasta material. Y son fieles, sometidas a sus pastores. Son como una mina de oro; sin embargo se convierten para la mente del pastor en sus peores amenazas. Para ellos son esas ovejas que hay que mantener sentadas y controladas. Yo les llamo los vasos en el gabinete o la vajilla de visita. Esa que el pastor utiliza cuando les conviene y mantiene distante y sentada cuando le conviene; porque puede ser, según los pastores, esa que pueda traicionar o morder la mano que le da de comer y termine dividiendo la obra, se les confunde con la oveja fuerte. Tristemente muchas de estas ovejas son degolladas por sus pastores, les castran sus llamados y ministerios. Les pasan sus mejores años y nunca ven cumplidas sus promesas porque al ser tan sometidas, siempre esperan que el pastor les apruebe todo antes de hacer nada; sin embargo creo que una oveja debe someterse a un pastor cuando ese pastor demuestre estar sometido a Dios y a la voluntad de Dios. La voz del Buen Pastor siempre estará por encima de la voz de los pastores que solo buscan su propio beneficio.

v. 4 Os habéis enseñoreado de ellas con dureza.

v. 16 A la fuerte destruiré

7) La oveja fuerte: Puede ser una oveja robusta, por eso se le confunde con la engordada, tiene talentos y puede ser una oveja con mal humor, o con tendencias de producir ruinas o problemas en el redil. El pastor o pastora deben siempre tener los ojos puestos en esa clase de ovejas. Porque la misma tiende a dispersar a las demás.

Sin embargo es claro que es Dios quien la destruirá. Y muchos pastores se han tomado la libertad de echar fuera a muchas engordadas equivocadamente por confundirles con las fuertes. Las ovejas fuertes, ni ninguna otra oveja debe ser echada fuera del redil; todas deben ser igualmente pastoreadas. Las ovejas no son propiedad de ningún pastor, sino del Buen Pastor y las que a El vienen, no les hecha fuera. El trigo y la cizaña deben crecer juntos y Dios será quien distinga la una de la otra.

v. 16 las apacentaré con justicia.

Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Mateo 13:28-29

v. Yo juzgaré entre la oveja engordada y la flaca.

8) La oveja flaca: Esta es una oveja mal nutrida, podemos decir que es otra negligencia del pastor, el pastor tiene que llevar a las ovejas a lugares donde hay pastos frescos, y también procurar que las otras ovejas les permitan a la oveja flaca comer también.

Recuerde que la oveja engordada es la que más tiene y la que más le conviene al pastor; muchas veces a sabiendas o no, estas ovejas no permiten que otras coman, crezcan, se nutran. Algunas porque lo acaparan todo cuando se les da la oportunidad y otras veces porque el mismo pastor les mantiene cerca por sus malas sospechas y es así, que las flacas, nunca logran alcanzar mucho; su condición es triste. Muchas están anhelantes de recibir y dar, pero no son consideradas.

Deuteronomio 10:17 “Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;”

Ciertamente hay una gran diferencia entre ser un pastor bueno, a ser un buen pastor.

El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el que es un asalariado y no un pastor, que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa. El huye porque sólo trabaja por el pago y no le importan las ovejas. Juan 10:10-13

A veces como pastores podemos cometer el error de no darnos cuenta que muchas de las conductas de nuestras ovejas, se deben más bien a nuestra negligencia pastoral.

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 1 Pedro 5:2-3

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