Aceleración



Este fin de semana hubo evento de aceleración en Orlando, Florida. Claro que mi esposo estaba allí, este deporte es una de sus pasiones. Y este año, le tocó manejar otro auto que no es el suyo. Dentro de todas las emociones que envuelve a un chofer de carros de carreras, tuvo que también experimentar una falla mecánica que le hizo rosar el muro de la pista, gracias a Dios fue solo un susto; pero sabemos que no ha sido así para otros.

Por alguna razón, que no comprendo del todo; a muchas personas les llama la atención la aceleración, al igual que a mi esposo, eso sin importar los riesgos a los que se exponen. Los autos de carrera pasan zumbando ante los ojos de muchos espectadores. Y para el chofer, en ese momento, solo hay una cosa que importa, llegar a la meta en un tiempo record. Ganar al oponente, es el mayor objetivo.

La voz de Dios que hoy comparto en Mis Letras va dirigida a personas que se encuentran batallando con muchos opositores. Si hay un lugar donde experimentamos oposición, definitivamente es en el camino del Señor.

Al igual que en el deporte de la aceleración podemos ver mucha gente; conductores de sus vidas en el camino del Señor, que ante tantos opositores; cada día idean un plan para rebasarles. Gente que ven sus vidas como una pista de carreras; que anhelan lograr ir adelante, porque ya están cansados de encontrase con tantas oposiciones. Pero me parece que hay una alerta hoy departe de Dios, para aquellos que ya quieren ganar su carrera.

Aunque usted no lo crea; hay una imagen clara sobre este asunto de la aceleración en el libro del profeta Nahúm capítulo dos y versos cuatro al cinco. Los carros se precipitarán a las plazas, con estruendo rodarán por las calles; su aspecto será como antorchas encendidas, correrán como relámpagos. Se acordará él de sus valientes; se atropellarán en su marcha; se apresurarán a su muro, y la defensa se preparará. Nahúm 2:4-5

Mientras te apresuras en tu marcha, considerando solo tus estrategias podrás tropezar con el muro y el oponente se preparará para rebasarte.

A veces necesitamos detenernos, en vez de avanzar; para tomar aliento y ver nuestras circunstancias con objetividad y aún presentar nuestros adversarios delante de nuestro Dios. El maligno quiere que nos mantengamos siempre corriendo a altas velocidades. A él le conviene que no nos detengamos a buscar ayuda y dirección de Dios. El sabe muy bien, que en el camino, en ocasiones, nos encontraremos con fallas y dificultades que pondrán en riesgo nuestros propósitos y aún nuestras vidas, haciéndonos golpear contra muros para detenernos para siempre.

Dios hoy no nos está poniendo a conducir carros de carrera en las calles de Nínive para destruir a nuestros enemigos o adversarios, sino que nos está invitando detenernos, a mantener la calma durante estos momentos de opresión. No busque estrategias de avance ahora, sino todo lo contrario; sorprende a tu adversario con tu calma y tus opositores serán confundidos.

Porque Jehová restaurará la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque saqueadores los saquearon, y estropearon sus mugrones. Nahúm 2:2

#Nahúm245

0 vistas
  • Facebook Basic Black