Cuidado de Justicia



Llego la primavera y con ella una nueva estación en nuestra vida espiritual. El invierno ya quedó atrás. Puede que el invierno te haya traído situaciones tan frías como la estación misma.

En lo personal el invierno, dentro de muchas cosas me trajo el tener que despedirme de quien fuera mi mascota por doce largos años. El mismo día en que despedíamos el 2016, yo me despedía de mi perrita Midori. Me dolía mucho pensar en el día que llegara ese momento porque no quería verle sufrir.

¿Sabías que el carácter de una persona se puede medir por la manera como trata a los animales? Dice la Escritura “El justo cuida de la vida de su bestia; más el corazón de los impíos es cruel” Proverbios 12:10 En verdad, quien es justo observa la vida con mucho valor y sabe que ella es una expresión del amor de Dios.

Cuando Dios creó al ser humano, le dijo: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” Génesis 1:28. El señorear no significa subyugar con propósitos egoístas, sino cuidar y proteger. Los seres humanos son los únicos creados con la capacidad de racionar, y los animales son seres irracionales. O sea se nos ha dado la capacidad y la responsabilidad de administrar lo creado por Dios. La manera en como tratamos los animales, expresa de cierto modo como tratamos la vida y como estamos administrando lo creado; esto incluye también la manera como tratamos a las personas que nos rodean.

La creación de Dios es un todo envuelto como un gran obsequio para nosotros, merece cuidado, compasión y respeto. El pasaje de Proverbios 12:10 demanda a quienes son realmente justos, cuidar de toda vida con justicia.

En el lado opuesto de la justicia está la injusticia, que termina siendo crueldad. El perverso es déspota, o sea es abusivo y explotador, aún cuando cree ser compasivo. Mira de arriba abajo, como si por el hecho de necesitar su ayuda fuesen más o menos humanas que el mismo. Si pudiésemos llevar al laboratorio los sentimientos del perverso, veríamos crueldad, desasosiego e infelicidad. No sabe explicar por qué, pero siente que le falta algo y se maltrata a sí mismo y a quienes le rodean; se desquita con la vida realizando actos de crueldad con los demás. Si pudiera mirar al otro lado, al lado de la justicia, seguramente sus pensamientos y acciones cambiarían, se daría cuenta que ser feliz comienza con aceptar que somos criaturas de Dios; un Dios real que espera valoremos la vida.

Midori llegó a mi hogar en el día y momento menos esperado. De hecho llego en el momento en que lo habíamos perdido todo. Aún cuando no teníamos suficiente para nosotros mismos alimentarnos, decidimos recibirla, amarla y cuidarla. Ella fue como un regalo con un gran moño decorado por Dios para nosotros. Ella nos permitió una vez más valorar lo que es realmente importante, la vida. Hebreos 13:2 dice: “ No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.” Ella fue como un ángel que hospedamos en casa por doce años. Un ángel que nos ayudó a practicar justicia y hospitalidad.

Así como Midori llegó a nuestras vidas, así como un soplo se fue de nosotros. Todo quedó en el pasado, en el invierno del 2016. Ahora nos toca seguir viviendo con justicia.

Valoremos la vida de quienes nos rodean, y nuestra vida espiritual practicando la justicia y la hospitalidad. Que esta nueva temporada hagas notar en ti obras de alguien justo y desecha la crueldad.

#Proverbios123 #Génesis128 #Hebreos132

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