Una Carrera Con Obstáculos



Hebreos 12:1-2 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

La vida es como una carrera, como un maratón y sabemos que Dios ha trazado un destino, un propósito y un llamado para cada uno. El problema es que el ser humano ha intentado correr esta carrera por la pista incorrecta. Hallar la ruta correcta, es la clave más importante para encontrar cada una de las metas que te conducirán a tu destino.

Mateo 7:13-14 nos revela esas rutas… Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Puede haber dos opciones, pero solo una puerta nos lleva por la pista correcta. Dios nos ha regalado una vida y necesitamos vivirla de tal manera que se cumpla el propósito para la cual fue creada.

Una de las cosas que más atemoriza al ser humano es el futuro; la ansiedad es provocada por exceso de futuro y la depresión es causada por el exceso de pasado. Pero cuando descubrimos que tenemos un destino en Jesús, nuestra perspectiva cambia. No permitas que la ansiedad por el futuro te estanque en tu presente; porque para quienes estamos en Cristo, no hay incertidumbre. Sabemos que Quien nos dirige es el mejor GPS que alguien pueda tener. Con la mirada puesta en Jesús (GPS) nadie se perderá en su carrera.

Toda carrera necesita preparación. Un atleta debe estar dispuesto a sacrificios. La carrera de la vida nos exige ciertos sacrificios, convertirnos en atletas profesionales que tengamos definido el lugar donde debemos llegar. El propósito de un corredor de 100 metros, es llegar primero a la meta; igualmente para el corredor de 300 metros. Aunque sean distancias diferentes, para ambos es meritoria la preparación y es seguro el lugar de destino.

1 Corintios 9:24-25 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.

Si un corredor, un boxeador se abstiene, se sacrifica para obtener una corona o un trofeo corruptible, ¿cuánto más debemos correr aquellos que sabemos obtendremos una corona incorruptible?

Pablo llego a decir: “de esta manera yo corro, no como a la ventura…” No corro aventurando, explorando, dando golpes de suerte, adivinando; tengo un propósito y lo voy a alcanzar. Él le dijo a Timoteo: “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente” 2 Timoteo 2:5

Esta carrera no es solo para quienes están dispuestos al sacrificio, sino para quienes son fieles.

Define tu propósito; la vida debe tener destino y propósito. El propósito es mayor que una meta. Los atletas son profesionales, porque viven para competir. Ellos no corren una sola carrera, sino que saben tienen muchas metas por delante, que les conducirán a un propósito final…la excelencia. La vida en Cristo es igual, una competencia contra Satanás y contra el pecado. Necesitarás, esfuerzo, disciplina y dominio propio para que tengas éxito.

Pablo animo a Timoteo: “Timoteo trae a tu memoria la fe no fingida, corre y no te detengas; Dios no te ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio.”

Cuando Dios nos llama a ese propósito glorioso y nos dice que las cosas cambiaran, que el futuro se transformara; necesitas recordarlo con fe y ese futuro comenzara a diseñarse desde tu presente. Nadie construye una casa sin un terreno: lo mismo es querer diseñar un futuro sin un destino. Para que puedas tener una vida de éxito en Cristo, conoce primero el destino que Dios tiene para ti. Pero recuerda que no hay carrera que no tenga algún obstáculo. Pero cualquier adversidad, solo se convierte en parte de la carrera. Cuando un corredor se encuentra con un obstáculo, simplemente lo salta. Lo mismo te tocara hacer en esta carrera de la vida cristiana; nunca te detengas.

Si aún tienes dudas con respecto al propósito y destino que Dios ha trazado para tu vida. No hagas ningún plan, sin que Dios te revele tu destino porque solo cuando esto ocurra podrás moverte confiado y correr con tu mirada puesta Jesús (GPS). Entonces, te darás cuenta de que es más importante llegar a cada meta, que detenerte a lamentar cada obstáculo que trae cada circunstancia de la vida.

Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Jeremías 29:11

Puedes acceder al video de esta prédica en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/pastoraglendalizamador/videos/729281204138407/

#Hebreos1212 #1Corintios92425 #CarraradeFe #CarreraconObstaculos

84 vistas
  • Facebook Basic Black