El Ancla de mi Alma


La voz de Dios que hoy comparto en Mis Letras va dirigida a quienes están en plena ola de incertidumbre.

Cuando vamos a la Escritura podemos encontrar muchos sucesos de incertidumbre. Estos sucesos, fueron experimentados por muchos hombres y mujeres de Dios y en un sin número de circunstancias. Entre ellos encontramos a los hijos de Coré; ellos escribieron la composición del Salmo 47. Este salmo se escribió durante la invasión de Senaquerib, rey de Asiria, a Judá. Ciertamente, que estos momentos de incertidumbre llegan como una invasión. Y en el verso siete, encontramos una forma inusual de describirlo “Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.”

Posiblemente algunas de las preguntas que más te hayas hecho en estos días es ¿qué va pasar en el futuro?, ¿qué va pasar con mis planes?, ¿mis sueños?, ¿qué va pasar con mi economía?, ¿qué va pasar con mi familia?, ¿qué va pasar con mi trabajo, con mis hijos, con mi iglesia?

Estas preguntas, son como ondas y olas que pueden estar azotando tu mente. Son pensamientos que te bombardean constantemente y de los que obviamente no tienes una respuesta; esto dado a que son cosas que están fuera de tu control, y pueden estar generando ansiedad e incertidumbre en tu vida .

Esto me hace meditar en varios preciosos versículos de la Biblia. Algunos de ellos escritos por el salmista David, quien también experimentó estas ondas y olas. Me refiero al Salmo 23:2-6 habla en tiempo futuro en muchos de sus versos y de los cuales resalto estas frases “te haré descansar”, “me pastoreará”, “me guiará”, “me infundirá aliento”. Todas estas acciones extraídas de las escrituras me hablan de algo que aún no pasa, todas son frases exclamadas y escritas en un tiempo futuro y que Él hará. Y me hace pensar en cuán importante es para Dios que nosotros tengamos esa seguridad en un tiempo que aún no existe pero que está por venir; nuestro futuro y sobre cómo nuestro buen pastor cuida de sus ovejas con su amor, su vara y cayado en cada una de estas cosas.

El futuro es incierto cuando no se tiene la plena confianza en que alguien está cuidando y pastoreando nuestra vida, pero si pones tu confianza en Dios, la Biblia te dice “Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”. Jeremías 17:7-8.

Sin duda que las ondas llegarán y las olas azotarán, pero tenemos en nuestro Dios plena esperanza para nuestro futuro. Nada tan reconfortante, como saber que aunque estemos en una embarcación, con un rumbo incierto y en un vaivén de ondas y olas, tenemos a nuestro lado un ancla de seguridad; la fe en nuestro Señor y buen Pastor.

“La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,”

‭‭Hebreos‬ ‭6:19‬ ‭

0 vistas
  • Facebook Basic Black