El Enfoque De Nuestra Fe


A menudo nos acercamos a Señor con la fe de que el intervenga en alguna situación difícil que estamos atravesando. En esos momentos, nuestra fe se centra en nuestra situación. Sobre el enfoque de nuestra fe y su propósito, es la voz de Dios que hoy comparto en Mis Letras.

No es un secreto, el hecho de que nuestro enfoque, en la mayoría de los casos es errado, en comparación con el de nuestro Señor. Isaías 55:8-9 lo describe así: Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Lo que puede ser muy importante para nosotros u ocupar un lugar muy importante en nuestra mente, en la mayoría de las veces, no es lo que ocupa a Dios. Nuestro Dios, siempre presta especial atención a nuestra vida espiritual, antes que a todo lo demás. El está interesado en nuestra alma, aun antes de prestar atención a alguna condición física, algún problema financiero o cualquier sufrimiento en particular que podamos tener.


La Biblia nos relata un evento que nos muestra este hecho de forma muy particular y lo encontramos en Marcos 2:1-5 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.


Humanamente, podemos pensar que la respuesta de Jesús fue insensible o hasta ofensiva; porque en nuestra humanidad, siempre prestamos atención a lo que se ve, a la condición física, al entorno o situación inmediata. Pero, recuerda que el principal problema en la vida de una persona nunca es su sufrimiento; es su pecado".

Recuerdo un testimonio de una joven que estaba de cama con cáncer, un evangelista fue hasta su casa para orar, sin embargo hizo una pregunta antes de la oración: “¿Quieres ser sana o quieres ser salva?” A lo que respondió: “Quiero sanarme, quiero levantarme de esta cama?” Y él le respondió: “Es muy triste tu respuesta, porque el cáncer, es muy probable que te llevara a la muerte, pero tu pecado te llevara al infierno.” “De todas formas morirás, pero puedes elegir hoy las condiciones en las que eso suceda.”


Si encuentra la respuesta de Jesús ofensiva, por favor considere esto: Si alguien le dice, "El principal problema de su vida no es lo que le pasa, su enfermedad, o lo que las personas le hayan hecho; su principal problema es la manera en que ha respondido a eso" Probablemente, no puede hacer mucho acerca de lo que le pasa o de lo que las otras personas hacen, pero puede hacer algo acerca de si mismo y de su vida espiritual. Entonces, actué, dejando que Dios obre en aquello a lo que Él ha determinado que es prioridad.

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa. (Marcos 2:10-12)


¡Nada como levantarse libre del pecado!

38 vistas
  • Facebook Basic Black