El Impacto de lo Insignificante

Actualizado: ago 20


Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme. El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.” Isaías 60:21-22


Cuando me encontraba en mi proceso de transición desde mi tierra natal, Puerto Rico, hacia la ciudad de Florida, E.U.; uno de los muchos comentarios que recibí de opiniones al respecto fue “y tu vas a estar en medio de una gran ciudad; ¿quién va a saber que estás ahí y qué vas a hacer ahí tu sola?; en una tierra a la que le llaman el cementerio de las iglesias.”


La voz de Dios que hoy comparto en Mis Letras, va dirigida a los “anónimos”, a los “insignificantes” y "pequeños” hijos de Dios llamados en grande.


Las obras para el Señor con frecuencia comienzan a pequeña escala, y no son menos importantes por eso. La debilidad promueve la fe, acerca a Dios, y gana en poder y gloria para Su nombre.

Cuando nos vemos débiles y pequeños, el premio es una promesa de crecimiento.

El grano de mostaza es la más pequeña de todas las semillas, y sin embargo, se convierte en una hortaliza; se hace árbol, con ramas que alojan a los pájaros del cielo.

La semilla de bambú, tarda unos siete años en dejarse ver; pero sólo seis semanas para desarrollarse en una planta de 30 metros de altura. Durante los primeros siete años de aparente inactividad en su insignificacia, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.


Estos versos de Isaías nos dicen que podemos comenzar con uno, aunque sea “el pequeño”, y, sin embargo, “vendrá a ser mil.”

El Señor es grandioso con la tabla de multiplicar. Cuán a menudo le dijo a Su siervo, pensativo y solitario Abraham: “Te multiplicaré”.


Confíen en el Señor, cuando sean solamente uno o dos; pues Él estará en medio de ustedes si están congregados en Su nombre.

“El pequeño.” ¿Qué puede ser más despreciable a los ojos de aquellos que cuentan cabezas y pesan fuerzas? Sin embargo, este es el núcleo de una gran nación.

Solamente una estrella brilla inicialmente en la tarde, pero pronto el cielo está cubierto de innumerables luces.

Tampoco debemos pensar que la perspectiva de crecimiento sea remota, pues la promesa es, “Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto.”

No habrá una prisa prematura, como esa que puede verse en reuniones agitadas; todo será a su debido tiempo; sin embargo, no habrá ninguna demora. Cuando el Señor se apresura, Su velocidad es gloriosa.


Yo fui esa “pequeña” mujer insignificante en medio de una gran ciudad, que comenzó rápidamente a multiplicarse en una gran congregación y se habrá de multiplicar más y Él hará que esto sea cumplido pronto.


Aunque hoy estemos en una gran lucha para mantenernos firmes y constantes; ciertamente venceremos y creceremos, como un pueblo justo y con raíces firmes y bien plantadas.

Si Él dijo que era pronto... ¿Puedes creerlo para ti? ¿Puedes creerlo para tu congregación?


Job lo describió muy bien...Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande. Job 8:7

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