¡ELEGIR!



Escojamos para nosotros lo que es justo; conozcamos entre nosotros lo que es bueno. Job 34:4 Injusticia, hambre, corrupción, inmoralidad, enfermedad, muerte; son sólo algunas cosas a las que nos vemos expuestos mundialmente cada día como pueblo de Dios. Podemos vernos tantados a comportarnos basado en nuestras circunstancias, a ser más como todo el mundo es; dejándonos llevar por lo que el apóstol Pablo llamó "la corriente de este mundo". Necesitamos más que un "buen líder mundial" para enfrentar los desafíos presentes, necesitamos nuestro Salvador, el Señor que nos salve continuamente. Y esa es la buena noticia en medio de TODO; es que nuestro buen Pastor continúa su obra salvadora en cada uno de nosotros cada día y por el resto de nuestras vidas. Proféticamente, Isaías anunciaría setecientos veinte años antes de la llegada del Mesías, que Él no le causaría daño a los que estaban heridos, ni ignoraría a los débiles o vulnerables. Él fortalecería a los débiles y exhibiría su justicia como el sol del medio día. Qué bueno es poder recordar hoy que nuestro buen Dios, está íntimamente familiarizado con las angustias, preocupaciones y sufrimientos de su pueblo. Pero, ¿qué podemos hacer nosotros? De nuestra parte también hay algo que podemos hacer; y esto es saber elegir; por tanto, hoy es un buen día para elegir: Yo... Elijo el amor. Ninguna ocasión justifica el odio; ninguna injusticia justifica la amargura.

Elijo ser honesto y alegre. Invitaré a mi Dios a ser el Dios de mis circunstancias. Rechazaré la tentación de ser cínico o perezoso, respetaré a las personas que han caminado conmigo, jefes, amigos, hermanos, líderes y familiares. Me negaré a ver cualquier problema como algo menos que una oportunidad para ver a Dios. Y algo que obrará para mi bien.

Elijo la paz. Viviré perdonado y perdonaré para poder vivir.

Elijo la paciencia. Pasaré por alto los inconvenientes del mundo. En lugar de maldecir oraré, en lugar de criticar a las autoridades, las bendeciré. En lugar de quejarme de que la espera es demasiado larga, agradeceré a Dios por una pausa en mi vida para ver el mundo desde su perspectiva. En lugar de cerrar mi puño para combatir, lo abriré para construir. Y tú, ¿Qué eliges hoy? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

Miqueas 6:8




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