Un 2020 Defectuoso


¿Te sientes sobreviviente del 2019? Si así es, puede que el 2020 ya esté sonando a incertidumbre. Para ti; es la voz De Dios que hoy comparto en Mis Letras.

Al finalizar un año, se encienden fuegos artificiales al dar las doce y muchos están llenos de entusiasmo y júbilo. Otros al escuchar las campanadas, les invaden unas sensaciones de melancolía y reflexión, en un profundo silencio sobre el futuro.

Al oír las exclamaciones de ¡Feliz Año Nuevo! se puede sentir alegría porque finalizó el año, o también algo de ansiedad por el que ha de venir.

Puedo recordar hoy, que cuando era niña durante estas fechas, solíamos comprar rompecabezas y armarlos en familia. Era una forma de alargar las noches y aún durante el día, cada vez que alguno en la casa pasaba por el lado de la mesa del rompecabezas, le era imposible no intentar encajar alguna pieza. Así la actividad se convertía también en una terapia diaria.

Un buen día, de alguna manera que no logro recordar llegó a casa un rompecabezas sin dibujo. ¡O sea uno en blanco!

Cada vez que lo observaba mi cabeza insistía en que el rompecabezas tenía algún fallo. De todas maneras, aquel rompecabezas nos figuraba dos ideas, o dibujábamos algo sobre las piezas, o lo dejábamos en blanco.

Pero mi hermano mayor sin pensarlo mucho, agarró el rompecabezas y comenzó a dibujar en él una simple imagen que surgió de manera creativa. Entonces nos dimos a la tarea de armarlo.

Yo, un poco desesperada, quería desechar las piezas que no parecían tener sentido. Permanecía insistente en que no sabía dónde iba cada una. Entretanto él, mi hermano mayor estaba a mi lado, asegurándome una y otra vez que todo iba a quedar bien, que todas las piezas encajarían en su lugar. De eso no tenía él la menor duda, pues el dibujo había sido obra suya. Me llevaría tiempo y tendría que armarme de paciencia; pero una vez que todas las piezas estuvieran en su sitio, yo también sonreiría satisfecha y así fue.


Cuando miramos a nuestro alrededor y meditamos en cómo a comenzado el 2020, puede que no sepamos lo que nos deparará el resto del año. Sin embargo, la escritura me dice en Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.


Me parece que estamos frente a un gran rompecabezas en blanco; hay países, ciudades y personas que hoy están en pedazos. Y tal parece que éste año nos a llegado con defectos.

Frente a este gran rompecabezas podemos optar por el camino fácil, dejándolo en blanco y desechando piezas que entendemos no tienen sentido o por el contrario, podemos comenzar a actuar con la seguridad de que todo encajará a la perfección.


Hoy mirando hacia el 2020 detenidamente puedo escuchar un susurrar; esa vocecita interior que he aprendido a identificar como la del Señor, decirme: “Todas esas piezas forman parte de mi rompecabezas, aún cuando parezca que haya venido defectuoso.”

Entonces, sólo nos resta descubrir dónde va cada pieza. Después de todo Jesús, nuestro hermano mayor, estará a nuestro lado asegurándonos una y otra vez, que no hay que temer y que todas las piezas encajarán en su lugar; porque el dibujo del año 2020 ha sido obra Suya.


Nos podrá llevar tiempo adaptarnos a los posibles cambios, tendremos que en ocasiones armarnos de fuerzas o de paciencia para esperar por algunas cosas; pero seguramente al finalizar el año, aún podremos sonreír satisfechos.


Atrévete a mirar este rompecabezas 2020 con entusiasmo. Porque día a día el irá tomando forma. Irás encontrando las esquinas y los bordes. Y pronto empezarás a ver una imagen más clara. Sólo hace falta acomodar todas las piezas y no dudes que será un hermoso cuadro; mucho mejor que el del año anterior. Simplemente porque ha sido idea de Dios.

Isaías 43:18-19 dice: No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?


¿Por qué dudaremos? El Señor ya está viendo nuestro 2020 completado y está en su completo diseño y control.

Por eso repite conmigo el siguiente verso...

Obra del Señor es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos. Salmo 118:23

¡Dios bendiga nuestro 2020!

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